tablero de poleana poliana

Poliana, el juego de mesa que consigui贸 salir de la c谩rcel [Cr贸nica]

Por fin la historia de c贸mo se invent贸 la poleana

La poleana es un juego misterioso desde su origen, en torno a 茅l se cuentan las m谩s extra帽as leyendas y much铆simos hechos de sangre, hay gente que cree que este juego est谩 maldito, yo soy de una opini贸n completamente opuesta, creo que es un juego noble que por su origen, est谩 rodeado de una aura pesada, aura que crean los jugadores pero en la que no participa el juego.



Hoy en exclusiva El Tepitazo Blog les trae el verdadero origen de la poleana, pudimos acceder a esta informaci贸n gracias a unos archivos viej铆simos que Juan P茅rez compr贸 junto con un libro usado que consigui贸 en la calle de Donceles, CDMX. Le cedo la palabra a Juan para que 茅l nos platique c贸mo fue que encontr贸 esos papeles.

El Mercader de Libros

Hace como un a帽o y medio tuve a bien asistir a un evento que el Gobierno de la CDMX organiz贸 en la plancha del Z贸calo, m谩s concretamente “La Feria Internacional del Libro del Z贸calo” que se llev贸 a cabo del 12 y hasta el 22 de Octubre de aquel 2017.

Si bien yo asist铆 con la intenci贸n de ampliar mi peque帽a biblioteca con algunos t铆tulos interesantes y que ya no se encuentran en cat谩logo, por desgracia no encontr茅 mucho; un par de libros que ten铆an t铆tulos interesantes y por los cuales estoy seguro que pagu茅 de m谩s; los vendedores de libros usados tambi茅n deben de ganar.

Ya estando ah铆 record茅 que en la calle de Donceles hay varias librer铆as de viejo en las que probablemente pod铆a conseguir algo para llegar a casa con m谩s material, as铆 que me dirig铆 hacia聽 Palma y de ah铆 dobl茅 en Donceles.

Empec茅 a recorrer las librer铆as de la calle; “El Laberirio“, “La Librer铆a de Viejo” (que nombre m谩s original para una librer铆a de viejo), “Los hermanos de la hoja“, “Librer铆a Inframundo” y “El Gran Remate“, pero fue en “El Mercader de Libros” en donde el encargado me obsequi贸 algo que terminar铆a inform谩ndome en otro sentido, a efectos de nuestra actual entrada: La Poliana (o “Poleana”) pero no nos adelantemos…

Luego de recorrer varias librer铆as algo llam贸 poderosamente mi atenci贸n; fue en un ejemplar de “Memorias de Espa帽a 1937” un libro de Elena Garro, esposa de Octavio Paz, este libro me interesaba hace a帽os porque le铆 en una rese帽a que lo hab铆a escrito con gran desenvoltura y falta de prejuicios, eso, para un libro de la 茅poca era digno de buscar.

Al pagar, el encargado de “El Mercader de Libros” me coment贸 que la parte posterior de la obra que estaba adquiriendo ven铆a da帽ada y fue tan amable de obsequiarme un pu帽ado hojas que hab铆an llegado en el mismo paquete que “Memorias de Espa帽a 1937” y que supon铆an eran de la 茅poca, fue muy claro al explicarme que esas hojas sueltas ten铆an anotaciones hechas a mano y era parte de lo que parec铆a un diario.

el mercader de libros
Librer铆a “El Mercader de Libros” en la calle de Donceles

El Escritor del pasado y sus interesantes notas

Una vez llegu茅 a mi casa (que es la de todos ustedes) le ech茅 un vistazo r谩pido al libro, pero lo que verdaderamente atrap贸 mi atenci贸n fue el fragmento de diario que me hab铆a obsequiado el encargado de la tienda, 茅l hab铆a interpretado correctamente aquellos papeles suponiendo que eran parte de un diario, aunque luego de leerlas y releerlas no s茅 si formar铆an parte d茅 o si son un complemento a.

Las amarillentas hojas tienen ya ese olor tan caracter铆stico de las librer铆as de viejo, que por si usted, amable lector, no lo sab铆a, es el olor del papel en descomposici贸n, por esta misma raz贸n hab铆a que tratar con cuidado las hojas, al leer la mitad de la primera, me di cuenta de lo que ten铆a en las manos: parte de las impresiones de un ex-reo del Palacio Negro de Lecumberri, anotaciones sueltas sobre algunos presos famosos, sus comportamientos, man铆as y ma帽as y tambi茅n, una detallada cr贸nica de c贸mo el autor creaba un juego con el que se pod铆a pasar el rato e inclusive los guardias llegaron a apreciar y s铆, adivin贸 usted, el juego en cuesti贸n es La Poliana o “Poleana“.

Aquellos interesantes papeles no contienen nombre del autor o alguna fecha de escritura, lo que es una l谩stima porque no puedo darle el cr茅dito a la persona real y me tendr茅 que conformar con d谩rselo al personaje, que a efectos de nuestra entrada ser谩: “el escritor del pasado” si les parece bien. He podido ubicar m谩s o menos una 茅poca en la que este personaje estuvo en Lecumberri y a qu茅 se dedicaba gracias a los personajes que cita y a algunos comentarios que lanza, propios de un lenguaje especializado.

Ubicando al autor

He podido determinar que nuestro escritor del pasado estuvo dentro del Palacio de Lecumberri entre los a帽os de 1939/1940 y hasta 1951 el l铆mite inferior (1940) lo determin茅 gracias al siguiente fragmento:

Ha llegado Mercader, el hombre que mat贸 a Trotski, no habla, se limita a sobrevivir aunque es de muy buen plante, va a estar como 20 a帽os aqu铆 por un homicidio pol铆tico, no he tenido oportunidad de hablar con 茅l, esperar茅 un par de semanas para conocer su car谩cter a partir de su desenvoltura y convivencia general, aunque parece ser buen mozo.



Ram贸n Mercader, asesino de Le贸n Trotski ingres贸 a la prisi贸n de Lecumberri en agosto de 1940, recibi贸 una condena de 19 a帽os que cumpli贸 hasta el final a pesar de la intervenci贸n de Stalin para liberarlo, de este modo determinamos que por lo menos antes de agosto聽 de 1940, nuestro escritor del pasado ya se encontraba en Lecumberri.

presos en lecumberri
驴Alguno de estos se帽ores ser谩 nuestro autror?

Otra cosa que podemos notar a lo largo de todos sus escritos es que seguramente fue una persona bien escolarizada; su uso de las palabras, la ortograf铆a y su caligraf铆a lo demuestran, adem谩s de notar que estaba bien informado; “homicidio pol铆tico” y resaltar en 茅l un modo de proceder precavido: “esperar茅 un par de semanas para conocer su car谩cter a partir de su desenvoltura y convivencia general…“, todas caracter铆sticas de una persona m谩s bien letrada, continuemos con la determinaci贸n del l铆mite superior (1951).

Determin茅 este a帽o basado en dos fragmentos de sus escritos, en el primero se refiere a William Burroughs y en el segundo se lamenta “no tener su suerte“, este segundo fragmento tambi茅n nos deja claro que est谩 pronto a salir en libertad y adem谩s veladamente nos pone en la pista de qu茅 delito cometi贸 y por el cu谩l, estuvo purgando pena en Lecumberri, a continuaci贸n proceso a replicarlos 铆ntegros:

Hace poco m谩s de seis d铆as lleg贸 un escritor americano que mat贸 a su esposa jugando a ser Guillermo Tell […]

Y el segundo fragmento:

Si bien tengo la libertad muy pr贸xima, me hubiera gustado no perder tanto tiempo en este sitio, lamento mucho no haber tenido la suerte del Guillermo Tell americano, dur贸 a penas trece d铆as detenido por un homicidio culposo, parece ser que si tu abogado es Bernab茅 Jurado, balear a una persona es menos grave que arrollarla; aunque en ambos casos te encuentres bajo los influjos del alcohol.

William Burroughs fue un gran escritor americano que llev贸 una vida llena de frenes铆, drogas, alcohol y muchos problemas con la ley. Lleg贸 a M茅xico en 1949 escapando de la justicia en Texas y en 1951 estuvo 13 d铆as preso en la c谩rcel de Lecumberri, acusado del asesinato de su esposa Joan Vollmer, su abogado (mencionado con nombre y apellido por nuestro escritor del pasado) Bernab茅 Jurado, tambi茅n conocido como “El abogado de los tramposos” consigui贸 sacarlo “demostrando” que todo hab铆a sido un accidente, aunque es bien sabido que fue una imprudencia.

Del 煤ltimo fragmento podemos inferir que nuestro escritor del pasado atropell贸 (y seguramente mat贸) a alguien, conduciendo bajo los efectos del alcohol y aunque he investigado mucho, no hay registro alguno de un atropello en 1939/1940 que cumpla esas caracter铆sticas y que pudiera darnos m谩s pistas sobre la identidad del autor de las notas, seguramente nunca lo sabremos.

Si bien todo esto es interesant铆simo y seguramente m谩s adelante publiquemos en El Tepitazo algo m谩s, relacionado con estas hojas, algo as铆 como el 30% de las mismas est谩n dedicadas al juego que nos ocupa hoy d铆a, la Poliana o Poleana, sus reglas, sus por qu茅’s, c贸mo naci贸 y c贸mo se consolid贸, atienda bien a las siguientes l铆neas, querido lector porque es interesante y revelador.

El Origen de la Poliana o Poleana

poleana poliana
Una partida de Poleana en un tablero moderno

En cualquier lugar que uno busque el origen de este juego, encontrar谩 que es vago e impreciso, unos dicen que naci贸 en el penal de Santa Martha Acatitla, otros que es de origen Colombiano y otros que su origen tiene como ra铆z un juego que la compa帽铆a Parker Bros sac贸 tomando como base uno que se describe en el libro hom贸nimo “Pollyanna” escrito por Eleanor H. Porter en 1913, por incre铆ble que parezca, he llegado a la conclusi贸n de que todos tienen un pedazo de raz贸n.



Para entender mejor el origen de la Poliana o Poleana, transcribir茅 un fragento de las anotaciones de nuestro escritor del pasado e ir茅 desglosando poco a poco las mismas, sin embargo invito al lector a no olvidar lo que ya determinamos anteriormente:

    • El escritor del pasado estuvo en Lecumberri entre 1940 y 1951
    • Era una persona escolarizada
    • Su delito fue atropellar a alguien bajo los influjos del alcohol
    • Era una persona precavida y bien informada

Cada uno de estos puntos ser谩n de vital utilidad a la hora de comprender c贸mo se dio todo, ya que el complemento psicol贸gico que nos brinda la Poliana es esencial para el 茅xito del juego, pero no nos adelantemos.

Origen de la Poliana o Poleana, parte 1 – Necesidades a cubrir

El tiempo aqu铆 transcurre m谩s lento o m谩s r谩pido que en libertad, depende de lo que suceda a tu alrededor, cuando todo est谩 en calma es pausada mi existencia terrenal, sin embargo la mental se acelera furiosa, me lleva hasta aquel momento en el que una mala decisi贸n me llev贸 a cambiarlo todo y a煤n antes de eso […] a veces pienso c贸mo escapar y qu茅 suceder铆a en caso de tener 茅xito en esta empresa* […]

Cuando algo sucede; por ejemplo una ri帽a, una revisi贸n o sencillamente un guardia aburrido, mi existencia terrenal se acelera provocando que las horas se conviertan en minutos, sin embargo, mi existencia mental se aletarga y se vuelve primitiva, lo 煤nico en lo que pienso es en sobrevivir […]

*Nota del transcriptor: se define como “empresa” a cualquier acci贸n o tarea que entra帽a esfuerzo y trabajo, en este caso, el autor se refiere a la “empresa de escapar de prisi贸n“.

M谩s adelante en las notas:

No puedo quejarme, los guardias son tajantes pero educados, yo no les respondo con majader铆as y ellos toman buena nota de eso, me dejan conservar un peque帽o l谩piz y han llegado a regalarme hojas que desprenden del cuaderno de visitas del edificio gubernamental, he notado que ellos se aburren mucho y ser谩 porque est谩n presos igual que nosotros aunque sin haber cometido delito alguno, algo me dice que si soy capaz de crear una distracci贸n que no viole las normas, los polic铆as estar铆an encantados, igual que los presos […]

Notamos a nuestro escritor del pasado melanc贸lico y ya establecido, por lo que dice ya vivi贸 las altas y las bajas de una prisi贸n, si bien es algo fatalista en sus dichos, tambi茅n podemos notar que tiene bien claros dos asuntos: no te metas con los guardias y haz algo para no aburrirte tanto, les transcrib铆 esta parte porque aqu铆 es donde considero que nace la Poliana. Continuemos.

Estuve trabajando en el dise帽o de un tablero en el que dos personas pueden matar el tiempo intentando alcanzar la casilla de salida, tom茅 como base el tablero de ajedrez que a veces usan los muchachos para pasar el rato, en la esquina superior izquierda (A8 visto de frente) est谩 la casilla de salida del jugador uno, y por el contrario, en la casilla inferior derecha (H1), est谩 la casilla de salida del jugador 2, hemos determinado solo dos reglas:

  1. El jugador 1 solo puede desplazarse por las casillas blancas y el jugador dos s贸lo podr谩 desplazarse por las casillas negras.
  2. Si el dado cae en doble seis, el jugador gana un tiro extra o la posibilidad de regresar a su oponente a la casilla de salida.

De las primitivas reglas explicadas por nuestro autor, podemos sacar much铆sima informaci贸n para comprender a la Poliana como un juego de mesa:

  • La estructura “cuadriculada”, ya que tiene de origen un tablero de ajedrez.
  • El doble 6 fue relevante desde el principio y se mantuvo siempre.
  • El concepto “regresar al oponente a la salida” tambi茅n estuvo contemplado desde el inicio.

No hay m谩s datos de c贸mo se mov铆an a trav茅s del tablero, me refiero a si en diagonal, recorriendo casilla a casilla en una especie de “serpiente” o como les diera la gana y se sobrentiende que usaban solo una ficha, comprensible cuando uno analiza el concepto de competencia “uno a uno” otro dato curioso: era solo para dos jugadores.



Vamos a continuar en lo que cronol贸gicamente determin茅 como “lo siguiente” ya que como les dec铆a, no hay fecha o forma alguna de saber a ciencia cierta la secuencia, sin contar con que las hojas son de varios tama帽os, algunas est谩n cortadas por la mitad, algunas escritas y diagramadas en orientaci贸n horizontal, etc茅tera, dicho esto; procedo…

Pablo es buen compa帽ero de juego, tiene paciencia y hace comentarios 煤tiles, por ejemplo ayer mismo me dijo “oiga parce, y si en vez de una corcholata usamos dos por jugador”, me pareci贸 interesante su aportaci贸n y la inclu铆, esto alarg贸 el tiempo de juego considerablemente, al grado de que antes de llegar a conclu铆r una partida hab铆a llegado el momento de los alimentos, fueron casi noventa minutos que se pasaron volando, el juego de la poli a partir de hoy, se har谩 con dos fichas por jugador.

Espero que usted, querido lector, haya notado ese (no tan) sutil elemento que nos ayuda a determinar por qu茅 la Poliana tiene algo de Colombiano y me refiero a los aportes de “Pablo” (del que no hay m谩s informaci贸n que su nombre), doy gracias de que nuestro escritor del pasado haya decidido ser tan literal a la hora de citar personas, de no ser por eso, el “parce” hubiera quedado en el olvido y esas aportaciones de una mente colombiana a este juego mexicano nunca se hubieran podido confirmar.

Tambi茅n podemos inferir gracias a Pablo, que jugaban con corcholatas de refresco, es muy viable que eso haya sido as铆, ya que si recordamos bien, fue en 1892 que William Painter (Irlanda) patent贸 este tipo de tap贸n para las botellas, as铆 que en 1940 estar铆an m谩s que consolidadas.

Hasta aqu铆 no tenemos claro c贸mo evolucion贸 el juego salvo que ya eran dos fichas por persona y que lo llamaban “el juego de la Poli” dato vital que le da la primera parte del nombre a “Poliana” la segunda parte est谩 por venir.

Continuo con las anotaciones cada vez m谩s concretas y reveladoras, lo que sigue considero yo, es la aportaci贸n m谩s grande a este juego hasta ese momento: las casas y c贸mo consiguieron ampliar el n煤mero de jugadores debido a la popularidad del mismo.

Hoy por la noche platicando con un compa帽ero de pabell贸n, me coment贸 que el juego de la poli le estaba ayudando a mantenerse tranquilo durante las horas de ocio ya que 茅l no pudo acceder al taller de manualidades por no tener recursos para “ganarse” un lugar, sus palabras exactas fueron:

“Mano, me siento como en casa cuando estoy jugando con el de la poli y al mismo tiempo s茅 que estoy aqu铆 preso queriendo escapar, lo bueno es que jugando se me quitan esas ganas porque cuando escapo en el juego, es como si escapara en la realidad.”

Voy a probar nombrar al punto de partida como “casa” para ver si de ese modo los jugadores se sienten m谩s identificados, haciendo una analog铆a del tablero contra la realidad, se puede decir que uno est谩 escapando del tablero hacia la libertad, sirve para guardias y para presos por igual.

Del texto anterior podemos sacar un par de datos: hab铆a un punto de partida al que el autor decidi贸 nombrar como “casa” para que todos se sintieran identificados con la similitud entre esa casa y su actual situaci贸n y el tablero fuera esa lucha por salir corriendo de ah铆, brind谩ndole al jugador un “escape mental” de la prisi贸n, tambi茅n comprendemos m谩s de la forma en la que los jugadores viv铆an las partidas, iba m谩s all谩 de “matar el tiempo” los estaba ayudando con el encierro y como dijo nuestro autor del pasado: “sirve para guardias y para presos por igual”, vea usted por qu茅.

Hoy sucedi贸 algo muy curioso, nos encontr谩bamos jugando una partida del juego de la poli cuando se acercaron tres oficiales, uno de ellos, el de mayor rango dijo:

“Ya s茅 que con ese tablero juegan a escaparse de la c谩rcel, cabrones, y tambi茅n s茅 que algunos de mis guardias han estado perdiendo el tiempo aqu铆 con ustedes, la cosa es… 驴Cu谩ndo me van a mostrar las reglas? yo tambi茅n quiero jugar.”

Lo que entend铆 fue: “yo tambi茅n quiero escapar”, sobra decir que inmediatamente nos dimos a la tarea de explicarle el juego al oficial, del que prefiero omitir su nombre ya que si este papel cae en manos equivocadas, podr铆a ocasionarle un problema, el oficial me prometi贸 ayudarme para tener acceso al taller de maderas, en el que seg煤n me dijo, podr铆an crear un tablero “como dios manda”.

Por lo pronto, he notado que la idea de “escapar” se ha vuelto muy popular, he notado tambi茅n que el nombre del juego no molesta a los polic铆as y sobretodo, he notado m谩s tranquilidad entre los compa帽eros que juegan, salvo claro, los ansiosos que est谩n esperando turno para medirse con los mejores, hasta hoy, se ha replicado mi tablero en dos pabellones m谩s y s茅 gracias a los guardias que les ha gustado mucho la idea.

Hasta aqu铆 es impresionante lo que este hombre estaba creando; ideas, conceptos, pruebas, cooperaci贸n, tranquilidad y viralidad… 隆Entre 1940 y 1951! como he venido diciendo, los detalles de c贸mo evolucion贸 el tablero no los conocemos ya que en los diagramas aparece un tablero de ajedrez pintado de blanco y negro, sin embargo lo que sigue, hace que esa vaguedad se esfume ya que hay m谩s detalles del tablero, que es lo que nos interesa en segundo t茅rmino.



El oficial <Nombre borrado> cumpli贸 su promesa y me llev贸 al taller de maderas, ah铆 varios de los presos ya conoc铆an el juego de la poli y me ayudaron con gusto a hacer uno, la idea original era pasar el dibujo del tablero de papel a una tabla de pinotea, luego cortarla, lijarla y grabar con calor los n煤meros, no ser铆a posible barnizarla ya que estaban prohibidos los solventes en el 谩rea, pero con eso ser铆a suficiente para contar con un tablero en condiciones.

Grande fue mi sorpresa cuando antes de iniciar con el traspaso de la informaci贸n del papel a la madera, el oficial <Nombre borrado> dio un paso al frente con una idea que terminar铆a de redondear el juego, quiero ser fiel a la verdad al citar en esta memoria sus palabras, el oficial dijo:

“El otro d铆a durante la hora de visita, escuch茅 a la esposa del preso Juli谩n Aceves hacerle una sugerencia que me pareci贸 sensata, la mujer le dijo que ser铆a posible replicar el mismo tablero en horizontal si quit谩bamos dos casillas laterales… que en vez de dieciocho sean diecis茅is y con eso se ajusta el tablero para cuatro jugadores 驴Qu茅 dicen?”

Al momento de escribir estas l铆neas, no entiendo c贸mo dicha idea no surgi贸 antes, supongo que estuvimos tan enfrascados en el deseo de ganar una partida, que nunca nos planteamos la posibilidad de que el juego pudiera ser para m谩s personas, as铆 que ah铆 mismo con la sugerencia expuesta por el oficial, el tablero cuadr贸 perfectamente, si bien perd铆a dos casillas por lado, ganaba dos jugadores y sus casas, as铆 que hicimos la prueba en la tabla de pinotea.

El siguiente fragmento aunque breve, es importante ya que da luz al asunto del nombre definitivo:

Mientras uno de los talleristas cortaba la madera con un peque帽o arco y serrote, me atrev铆 a preguntarle al oficial <Nombre borrado> m谩s detalles del comentario que termin贸 por determinar el destino del tablero, al respecto me coment贸 que la se帽ora lleva por nombre “Ana“, que tuvo la oportunidad de ver el juego en una visita que le hizo a su marido y coment贸 algo como “si unen dos tableros, podr铆an jugar cuatro personas“, no me supo dar m谩s detalles y el apellido de la se帽ora lo omiti贸 por obvias razones, es una l谩stima porque hizo un gran aporte.

El texto prosigue con una descripci贸n de la elaboraci贸n del primitivo tablero y algo a煤n mejor, la definici贸n del nombre final del juego, enti茅ndase como “juego” el conjunto de tablero + reglas, pero no quise continuar sin que todos entendamos bien lo que sucedi贸 aqu铆.

Hacerlo de cuatro jugadores fue idea de una se帽ora de nombre “Ana” y el tablero “original” era de聽 papel y de 16×18 casillas (las 18 eran laterales) lo que nos indica que en alg煤n punto del camino abandonaron el 8×8 que les brind贸 originalmente el tablero de ajedrez 驴Por qu茅? Tal vez nunca lo sabremos con certeza, aunque despu茅s de haber le铆do varias veces las hojas de nuestro escritor del pasado, llego a la conclusi贸n de que fueron mejoras que implementaron sobre la marcha, como si entre todos; creador, compa帽eros presos, oficiales y hasta alg煤n familiar de los presos, fueran armando poco a poco el tablero y sus reglas, incre铆ble.

Respecto al nombre tenemos lo siguiente:

[…] los muchachos estaban muy sorprendidos cuando vieron el tablero para cuatro jugadores, la primer partida dur贸 casi dos horas y media o lo que es lo mismo: doscientos diez minutos, que en realidad se sintieron como veinte minutos, cuando me preguntaron qui茅n hizo el tablero para cuatro jugadores, les cont茅 la misma historia que el oficial <Nombre borrado> me cont贸 a m铆, uno entre risas sugiri贸 que le cambi谩ramos el nombre al juego por “la Ana” ya que el juego de “la poli” era otro, de dos jugadores solamente, a m铆 me gustar铆a bautizarlo de otro modo, he pensado en “escape” pero aqu铆 es peligroso usar esa palabra, si alguno de los guardias me oyera diciendo “驴Nos echamos un escape?” seguro termino en la celda de castigo un mes y casi sin comer […]

Hojas m谩s adelante el autor hace anotaciones y se refiere brevemente al nombre:

[…] en los bloques uno, dos y tres la mayor铆a le dicen “el de la poli” y en el bloque cuatro, que es en el que todav铆a se encuentra Juli谩n, el esposo de Ana, s铆 le dicen “la ana”, usan expresiones como “vamos a jugar una ana” y en honor a la verdad se siente c贸modo el nombre, es raro este fen贸meno pero en un lado de la prisi贸n le dicen de un modo, en el otro lado le dicen del otro y sin embargo todos est谩n hablando de lo mismo, ese par de denominaciones me hacen recordar un libro que le铆 hace varios a帽os, en 茅l hab铆an dos personajes: Polly la t铆a y Anna, la sobrina.

Por lo que podemos inferir con cierto grado de certeza que de ah铆 viene el nombre “Poli-Ana” que m谩s tarde seguramente por alg煤n error fon茅tico, se convirti贸 en “Poleana“, aunque no totalmente, ese mismo fen贸meno de la c谩rcel de Lecumberri sigue sucediendo, hay quien la llama de una y de otra forma indiscriminadamente y ambos hablan de lo mismo.



Conclusi贸n:

Es por todo lo anterior escrito que podemos confirmar que: la Poliana o Poleana se invent贸 en M茅xico, en la c谩rcel de Lecumberri, entre los a帽os 1940/1942 por un mexicano ayudado de un Colombiano, varios guardias,聽 muchos presos (directa o indirectamente) y la esposa de uno de los presos, de ah铆 muy seguramente sali贸 a Santa Martha Acatitla cuando cerraron Lecumberri en 1947 y se populariz贸 r谩pidamente debido a que la gente disfruta pasar el rato jugando, en palabras de nuestro escritor del pasado:

Con el tablero se consigue acelerar la existencia terrenal y mental sin la necesidad de una ri帽a (terrenal) o el aburrimiento atroz del encierro (mental).

Y me encanta la referencia porque as铆 es la Poliana, un juego que naci贸 en prisi贸n y se populariz贸 gracias a su misma naturaleza, muestra de lo que una mente vivaz es capaz de hacer cooperando con su entorno, un juego que si lo pensamos bien, no trata del escape de prisi贸n sino de la vida en prisi贸n, los guardias cumpliendo su trabajo de “retacharte” si te quieres “pasar de vivo” y los presos cuyo mayor anhelo es estar en otro lado pero sin olvidar que unos y otros son humanos y que llegado el momento, pueden trabajar unidos para crear algo que trascienda las barreras del tiempo, los idiomas, las clases sociales, las nacionalidades y todas aquellas que pretenden hacernos diferentes unos de otros…

Cuando juegas poliana consid茅rate un ser humano, ni m谩s ni menos.

Juan P茅rez.

Bibliograf铆a.

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