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APOLOGÍA DEL CRIMEN EN TEPITO

Apologia del delito

Apologia del delito

Qué tranza valedores, como cada lunes, aquí el Reporñero reportándose, hoy vamos a tocar un tema algo delicado y muy real, el criminal engrandecido, el criminal como ejemplo a seguir.




Primero que nada, vamos a definir “apología” para que toda la banda esté en el entendido y nadie se me apendeje.

Definición de Apología

Discurso en el que se alaba, defiende o justifica a alguien o algo.

Con la definición anterior entendemos muy bien el punto de ésta entrada, es común que en el barrio exista un personaje famoso por sus “logros” que pueden ir desde algo relativamente común como un robo o asalto famoso, pasando por la continua venta de drogas sin haber sido detenido, hasta un homicidio especialmente perturbador o violento, pero se han preguntado ¿Por qué se da éste fenómeno? ¿Por qué hay gente que admira a la delincuencia? Creo que hoy, les puedo dar una respuesta.

Ellos tienen, yo no

Valor o “huevos”; carisma, seguridad, dinero. Ellos tienen eso y yo no, pero lo quiero tener, si quiero tenerlo, por lógica debo de actuar tal como ellos han actuado, pero no me atrevo, me da miedo, no tengo “con queso”, no formo parte de una banda o mi familia me ha educado correctamente. Les voy a traducir el párrafo porque luego no me entienden.




El delincuente famoso, cumple varios criterios que no cualquier persona puede o está dispuesta a cumplir:

Cualquier persona que cumpla los requisitos anteriores, puede aspirar a ser un “aquél” pero no es todo, debo de reconocer que se necesita inteligencia y mucho valor, tener poco o nulo sentido del bien y estar dispuesto a morirse en cualquier momento y por cualquier cosa.

La gente los idolatra, porque quisieran ser como ellos.




Probablemente sí, no lo sé con seguridad, pero es la conclusión a la que llego, carnales, la banda joven está tan mal, que los ídolos ya son gente que de la nada construye “un imperio”, sin esfuerzo, sin disciplina, simplemente tomando a la fuerza lo que no les pertenece, nos hemos convertido en una sociedad de animales en la que el más fuerte es el más admirado, cuando la tendencia debería de ser que el más admirado es el más trabajador, el ejemplo a seguir.

La gente joven ya no quiere esforzarse ni esperar por nada, puede ser la influencia de la tecnología que actúe un poco, dándonos la falsa sensación de que todo lo debemos tener a la de ya, sin esperar y gratis, porque “¡a chingá!”, por eso.

Le invito, lector de El Tepitazo, a no fomentar en los más morros ésta falta de valores, haga que los niños esperen lo necesario, que se ganen sus cosas y que vean lo satisfactorio que es trabajar por algo y recibir una justa recompensa, que no crean que todo se lo merecen nomás porque sí, quítese pendejadas de la cabeza, los héroes son esa gente que se levanta día a día a trabajar, a producir y no a destruir, porque piénselo bien ¿Le gustaría trabajar un mes completo y que de regreso a su casa lo asalten y se lo quiten todo?

Claro que no, pues ese cabrón que le quitó todo, es el delincuente que usted idolatra, es el delincuente del que hablan los corridos y que tanto admira la gente, pero cuando le toca ya no es tan heróico ¿No? Vea las cosas como son, no podemos tolerar y mucho menos admirar a gente que se la pasa arrebatando a los demás el fruto de su trabajo, gente que matando se abre paso, destruyendo sueños y familias, no podemos permitirlo.

Yo, como bien nacido en Tepito, quiero un barrio como antaño, sí, cabrón y bravo, pero bravo por defender lo suyo, peleonero por el derecho a un cuadrito en el suelo que le asegure el sustento de la familia, hijo de la chingada por defender su tierra y su derecho a trabajar, quiero un barrio justo, un barrio en el que los ídolos sean boxeadores, futbolistas, escritores, artistas y no asaltantes, secuestradores o bandidos ¿Qué clase de ejemplo le estamos dando a nuestros niños?




Si la sociedad se pudre poco a poco, es por nuestra culpa, empiece por educar a sus hijos, barrer su pedacito de banqueta y dar su máximo esfuerzo en el trabajo, verá como la vida cambia a su alrededor, no se deje llevar por la falsedad del dinero fácil, porque así de fácil se le va a ir y piense en que si lo matan, sus seres queridos van a sufrir, le aseguro que si usted le pregunta a sus familiares qué prefieren; lo que pueda juntar de dinero en lo que me agarran o me matan, o a mí, todos los días trabajando, ellos responderán que lo prefieren ahí, porque el dinero se acaba, tarde o temprano, pero la familia, mi carnal, la familia es para siempre.

El Reporñero.

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