REPORTAJE, ASÍ ES TEPITO – MÚSICA

Carnales y señoritas, hoy en el repormaje abordaremos un tema muy chido, dicharachero, rumbero y bailador, algo que a todos nos mueve el piso, la música. Además en colaboración especial, prólogo a la entrada de Pepe Sosa (¡Ay ay ay ay!), cosa que retrasó la entrada hasta hoy.

Prólogo:

Se podrían escribir varias bibliotecas acerca de la música, el gusto musical es tan variado como las personas; no hay dos iguales, yo, por ejemplo, tengo en la biblioteca musical de mi teléfono a; Héctor Lavoe, Mon Laferte, Édith Piaf, Rubén Blades, Amy Whinehouse, Lana Del Rey, Los Bunkers, Molotov, Roberto Roena y eso por mencionar algunos, si alguien encuentra la coherencia en mi playlist, que me avise.

La entrada de El Reporñero merecía un prólogo por una sencilla razón, cuando la terminé de revisar la encontré tan interesante como subjetiva, podemos coincidir en algunos puntos, pero jamás terminaremos de estar de acuerdo en si un cantante es mejor que otro o las razones para argumentar ese dicho, lo mismo pasará con cada lector del blog, le pedí que me diera la oportunidad de aclarar éste punto para no desatar una guerra de comentarios de personas molestas o “agraviadas”, algo tan común en los internetes de hoy.

Espero que usted, querido lector, lo tome como lo que es, el sentir de una persona y no la verdad absoluta, esa nadie la tiene y cuando se habla de música, menos.

Pepe Sosa.

Ahora sí, la música en el barrio.

Hoy en día mis carnales, a cualquier porquería le llaman música, “y si ella quiere reggaeton dale” ¿Qué es eso? Una porquería, agarran una melodía pegajosa, una letra desastrosa y hacen una “Canción”, Gentuza como “El Komander” compone letras (por decirle de alguna forma a esa cochinada) en las que dice “Soy de rancho” y luego “los cerros forrados de la mota, en greña costales llenando” ¿Es en serio, carnales? Ya aquí, Pepe escribió una entrada que habla de la apología al delito, pues yo no habré estudiado, pero no se necesita una carrera para darse cuenta de que eso forma parte de la esa aplogogica o como se diga, el objetivo de la música no es claro, las sensaciones tampoco, así que ¿Cuál es la mejor música? Mi respuesta ñeros es: la que a ti te guste. Ni más ni menos, esa música que te haga reír, que te haga llorar, que te haga reflexionar, que te recuerde a tu barrio o a tu jefa (en el buen sentido, giles), esa es la mejor música, hoy, voy a dar un breve recorrido por la música icónica del barrio, esa que siempre nos ha latido y que a día de hoy, seguimos disfrutando en nuestras verbenas y fiestas de quince años.

Héctor Lavoe.

Hector LavoeHéctor Juan Pérez Martinez, uno de los cantantes más legendarios en la escena de la música latinoamericana ¿Qué puedo decir de el gran maestro? Es uno de mis ídolos de toda la vida y también es ídolo de mis compañeros en la redacción, Pepe le puso su nombre a su primer hijo y Juan cree que no nos damos cuenta, pero siempre canta “Periódico de Ayer” cuando cree que nadie lo está viendo.

¿Que lo lleva a ser tan grande?

Lo que les comentaba hace un rato, carnales, la música de Lavoe se siente en la sangre, no puedes evitar sentir de todo cuando lo escuchas cantando:

Tu amor es un periódico de ayer,

Que nadie más, procura ya leer….

Ni tampoco puedes evitar sonreír cuando pregona:

Mí gente ¡Ustedes!

Lo más grande de éste mundo,

siempre me hacen sentir,

un orgullo profundo…

Aunque nosotros lo admiremos por muchas más razones, no mucha gente lo sabe, pero “El Cantante de los Cantantes” fue una persona que sufrió lo de varias en ésta vida, empezando porque a los tres años de vida, perdió a su madre, años más tarde, su hermano viajaría al Bronx en Nueva York y fallecería en un accidente (¿?). Héctor tuvo que pasar más de un desaguisado con su padre porque él quería viajara NY, pero la experiencia pasada con su hermano, hacía que su padre reculara -como es obvio-. Así que sin el consentimiento del padre, viajó a la gran manzana y ahí empieza la historia más conocida de “el flaco”.

Los primeros pasos de Héctor en los Estados Unidos de Norteamérica (en adelante EUA, gracias por entender la hueva) no tuvieron el glamour ni la chidéz a la que estamos acostumbrados; trabajó de maletero, de conserje, de pintor y hasta de mensajero. Por suerte, Roberto García, un amigo de su infancia, vivía en EUA y lo invitó a un ensayo de un grupo que estaban formando, el vocalista estaba cantando “Tus Ojos” cuando llegaron, a opinión de Héctor, estaba haciéndolo mal pero él no se limitó a decirle lo malo que era para cantar, le puso el ejemplo cantando. Se dice que el cantante original de esa banda, todavía no cae de la estratósfera, del cacho patada que le dieron en la cola cuando escucharon al jibarito, Héctor tenía banda y la banda tenía cantante.

No quiero ahondar mucho en lo que sucedió después, basta con decir que Héctor conoce a Willie Colón y es aquí en donde el binomio salsero más importante de la historia nace, graban su primer disco en 1967, “El Malo”.

elmalo
Disco “El Malo”, firmado por Willie Colón, propiedad de Pepe.

Aquí nació lo que se conoce como “Salsa Brava” porque sí, carnales, hay varias corrientes de Salsa, no es todo lo mismo y tampoco es “Cumbia”, como dice Pepe: “No mamar”.

La carrera de Héctor y Willie fue épica, grabaron nueve discos entre 1967 y 1974, grandes éxitos de la Salsa se derivan de esa época, no voy a ahondar más en el tema porque ya habrá tiempo para hacer una entrada exclusiva de Héctor, basta con decir que lleva más de cuarenta años haciéndonos felices, les recomiendo hurgar en su biografía, conocer su vida fuera de los escenarios y comprender la magnitud de artista que era Héctor.

Los sonideros, Ramón Rojo – La Changa

Ramon rojoOtro de los clásicos del barrio son los bailes de sonideros, en donde en plena calle, se monta una pista de baile, a la que acude gente de todos los niveles habidos y por haber, los rikilines acompañados de su travesti de confianza, las muchachonas de cincuenta y más, los chamacos que van dando sus primeros pasos en el fino arte del bailongo, los que solamente van a ver y a tomarse un trago, y los que disfrutamos de la música por el simple hecho de vivir.

Ramón Rojo, mejor conocido como “La Changa”, que en 1986 comienza su carrera alquilando su tiempo por cinco pesos la hora, se presentaba en bodas, bautizos y demás relajos que se armaban en el barrio, se dice que “los tocadiscos” (como antes se les conocía a los hoy “sonideros”) hacían su aparición en los descansos de las marimbas o los conjuntos contratados para las mencionadas fiestas, así el relajo nunca terminaba. Más adelante ya se les empezó a conocer como Sonideros y fue La Changa uno de los pioneros que le abrieron camino a muchos, muchos más.

El clásico estilo de ir mencionando gente durante el baile, vino de Roberto Hernández (cuenta Ramón Rojo), que es otro sonidero muy popular, cuando una persona entraba en el salón, Roberto “El Rolas” decía en el micrófono “ya llegó tal compa, que viene de el Peñón de los baños”, o “ya llegó la bonita tal, que viene de Tlatelolco”, entonces la gente empezó a pedir sus saludos y así empezó el estilacho que ahora conocemos como “Sonidero”, en el que el sonidero no deja de hablar mientras suena la música, manda saludos e invita a los participantes a seguir gastando la suela de sus zapatos.

Hoy en día, el sonido La Changa cuenta con dos trailers que transportan varias toneladas de luz y sonido, haciendo de cualquier calle, el mejor de los salones, sin lugar a dudas, un orgullo tepiteño, Ramon Rojo, La Changa.

Podría seguir listando aquí grupos, conjuntos, sonoras y solistas salidos del barrio, pero creo que como introducción quedó bastante bien, espero les haya gustado la introducción que les di y que con esto conozcan un poco más del barrio, si bien no es toda la música del mismo, sería imposible decir “es esto y ya”, porque como bien saben, mis carnales, la música evoluciona día con día, ésta entrada es simplemente para dejar constancia de algunos de nuestros ídolos de barrio, dejarles también la cosquilla para que busquen y se enteren, si me hacen ustedes el favor, podrían dejar en la sección de comentarios los artistas que el barrio ha adoptado como suyos, esos que no pueden faltar en una fiesta de Tepito y les prometo que más adelante, haré una segunda parte de éste repormaje incluyendo a los que me sugieran, por hoy es todo, me despido recordándoles que sean felices, no se amarguen la existencia y disfruten de cada segundo que la vida les brinda, cambio y fuera.

El Reporñero.

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