¿POR QUÉ NO ESCRIBO DE NUEVA YORK COMO TODOS LOS AUTORES?

¿Se han fijado? No es que TODOS los autores escriban de Nueva York, ambienten su cuento, novela, comic o lo que sea que hagan en esa ciudad, pero más autores de los que uno pensaría, incluyen a esa ciudad en sus obras, la televisión más de lo mismo y las películas ni se diga, sobretodo las películas norteamericanas, del corte que sea, gran porcentaje está ambientado en esa ciudad en diferentes épocas.

¿Cuál es su atractivo?

Supongo que para tener una respuesta concreta, tendríamos que ir a entrevistar a cada autor que la usó en su obra, cada uno nos dirá diferentes razones y al final podríamos sacar puntos en común y poder decir una razón cuando menos mayoritaria, el problema es que no tenemos presupuesto para eso y nuestros corresponsales a lo largo y ancho del mundo, no cobran sueldos como para estar metidos en esos enjuagues, sólo nos queda una cosa: suponer.

Ciudad Cosmopolita

Nueva York es una ciudad en la que convergen gran cantidad de culturas y razas, ya sea por herencia o gente nueva que llega ahí en busca de una oportunidad, por eso la califico de cosmopolita, no porque haya viajado mucho. Tiene una rica historia y un acervo cultural prácticamente inagotable, ahí mataron a Lennon, ahí nació la Salsa, ahí tuvo lugar el atentado terrorista más famoso de la historia, también ahí se encuentra el centro de negocios más codiciado en el mundo, ahí un gorila gigante fue capturado… Eso último es de una película de 1933, pero estoy seguro de que si sucediera en la vida real, sería en “Niu yolk“.

Una ciudad tan importante, tan ajetreada, en la que se mueve una cantidad de dinero al día que no podríamos ni imaginar, es casi una invitación a ubicarse en ella, básicamente es un lugar en el que todo puede pasar (aunque no siempre haya sido así), un lugar en el que cualquier historia queda bien, donde lo sórdido se codea con lo fantástico y el masturbador compulsivo vive en el mismo edificio que la bailarina del Bolshoi, donde puedes ser un asesino serial o una víctima de uno, es una ciudad tan diversa, que podría haber un asesino serial de asesinos seriales, así de fácil.

Entonces ¿por qué yo no?

A mí no se me hace interesante la vida de Nueva York, al menos no como para ambientar alguna de mis historias en ella, sí, todo pude suceder ahí, es creíble un fragmento de historia como por ejemplo:

“Iba corriendo Jake, de 14 años, cuando de pronto y sin aviso alguno; sonó un disparo, era el chino Li Xen de la lavandería de la esquina, que salía tambaleando de su negocio con la playera manchada en sangre, un hispano, con cara de miedo, salía detrás de él; Jake lo conocía, era su compañero del instituto, ese que casi nunca hablaba y que compartía con él la mesa en la clase de química, detrás del muchacho, salió una anciana afroamericana con un perro en los brazos y jake alcanzó a ver en su rostro una mueca, una enigmática sonrisa…”

Ambientado en Nueva york, es creíble, podría ser, intente ahora, querido lector, ambientar el mismo párrafo en su ciudad, luego agregue un gorila gigante, un saurio de 25 metros, una invasión alienígena, a Will Smith y a Bruce Willis y tenemos una película.

Eso para mí, no sería hacer una historia para un público como el que tengo en mente, sí, usted querido lector, yo trabajo para usted y para nadie más, si lo que escribo le gusta, lo hice bien, si lo que escribo le pone a pensar, lo hice excelente y si lo que escribo lo llama a la acción y conseguí, cambiar aunque sea un “mal hábito” suyo, considero ese trabajo como lo mejor que hice en toda mi vida, influir en una conciencia, mover una mente, aclarar alguna idea, ese es mi verdadero trabajo.

Si escribiera, ambientando mis historias en ciudades frívolas como Nueva york ¿Qué pensaría? querido lector, seguramente que es una historia más, la fórmula del éxito, que según algunos escritores, existe, es tener un protagonista, un antagonista, un nudo un clímax, una conclusión, etcétera, etcétera. Es hasta cierto punto sencillo, basados en esas fórmulas, generar una novela, pero ¿valdrá la pena leerla? ¿Moverá conciencias? ¿Aclarará ideas? Ciertamente no y por eso descarté Nueva York, para escribir de ella, como lector, si veo una novela ambientada en esa ciudad, automáticamente la descarto ¿Ustedes hacen lo mismo?

En cambio, literatura ambientada en las mismas calles en las que caminas todos los días, que involucran lugares que conoces, gente que has visto y por qué no, tal vez hasta tú mismo como protagonista, creo que es más interesante, de entrada ya capté la atención del lector, cosa muy importante cuando tu proyecto se desarrolla en más de media cuartilla (lo siento, es verdad) captar la atención del lector es  fundamental, que el lector piense “esto pasó en Tepito, de donde yo soy” es por descontado, interesante.

¿Otra razón?

Entre más profundo llego en el mundo de los escritores, más me decepciono, es cosa de humanos, no de escritores, no me mal entienda querido lector, creo que la frase correcta era “entre más conozco a la gente, más me decepciona”, he revisado varios primeros trabajos de autores desconocidos, igual o más desconocidos que yo, veo muchas lagunas, falta de preparación, falta de idea, creer que escribir es fácil, en mi opinión, el error más común, el que cometemos todos los que nos sentamos frente a un teclado, con una miserable idea que abarca dos líneas ¿Y luego qué? Luego te das cuenta de que no es suficiente, que te falta un largo trecho por recorrer y que para escribir, primero hay que leer, leer mucho, mucho más que lo que hayas leído en toda tu vida.

En éste punto del camino, hay dos tipos de personas, los que quieren ser relevantes y hacer las cosas bien, y los que escriben de Nueva York. Les sorprendería, cuántas novelas de autores nuevos ambientan su historia en Nueva York, sin contar que la mayoría de las historias son de romance.

Y por último.

He visto autores, nuevos y consagrados, escribiendo de (o ambientando en) Nueva York; colombianos, mexicanos, chilenos, austriacos, rusos, asiáticos, etcétera. Pues éste humilde mexicano, del barrio de Tepito, va a escribir de lo que sabe y lo que conoce, si en algún punto de mi carrera me pajeo mentalmente intentando ubicar una historia, en algún lugar que no conozca, que me caiga la maldición gitana. (que todo lo que comes, se haga mierda)

Pepe Sosa.

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