REPORTAJE, ASÍ ES TEPITO – PUESTEROS

Qué tranza valedores, como parte de la serie de repormajes “Así es Tepito” les traigo su dosis de ésta semana, se trata de un repormaje de su servilleta (El Reporñero) dedicado a la gente del barrio. Pasé un día completo con Armando, un carnal que irónicamente, trabaja en Tepito armando puestos, así que si escribo que “Armando vive armando” no está mal, sólo no olvide revisar si el armadero ese, es con mayúscula o no.

Para meterles en contexto, quiero que sepan que un “puestero” es esa gente que trabaja en los puestos. Sí, podría parecer obvio e innecesario explicarlo, pero como por cada diez genios hay once pendejos, mejor me curo en salud y no dejamos lugar a dudas, en ésta entrada, le vamos a asignar ese nombre al que le coloca el tuberío a los vendedores, a ésta gente en el argot más común, se les conoce como “los de los puestos”, pero yo, que quiero bautizar cada chicuelo que veo, voy a ponerle “puesteros” a éstos amables caballeros.

Continuando con el reportaje, nuestro amigo Armando trabaja montando esos puestos que ves llenos de piratería; fayuca, cosas robadas, ropa, tenis, cosas originales y mercancía derecha, cada que vas a Tepito. Él se dedica a montar y desmontar en la calle de, Eje 1 Norte o Héroes de Granaditas, exactamente entre las calles de Manuel Doblado y Florida, y aunque no es mucho el tramo, les resumo toda la información en éste dato: Armando se puede llevar hasta seis mil varos semanales (descansando los Martes), a razón de cincuenta varos por puesto (haga usted la cuenta), eso sí, es una chinga y no cualquiera la soporta.

Estos carnales empiezan su fajina desde muy temprano, para que cuando lleguen los vendedores, ya esté todo listo, y ellos sólo tengan que colocar su mercancía en los tubos; agárrese, hay veces que se quedan dormidos y no alcanzan a terminar el armado, ahí es cuando se deja venir la raza y no queda de otra más que descontarles el día (aunque de todas formas hay que montar el numerito) o invitarles un chesco, pégueme tres patadas si no estoy en lo correcto cuando digo: en éste negocio no se vale ser huevón, si bien ese razonamiento podría aplicar a cualquier negocio, es de todos conocido que para el negocio de la política es casi un requisito serlo, gracias a esa infame excepción, es que uno tiene que andar por la vida haciendo aclaraciones.

Así que la jornada de Armando, empieza a eso de las 5 de la mañana, se lanza a una bodega que está en Florida y empieza a sacar el fierrerío, haga usted de cuenta que fuera una máquina, ya tiene ubicados los puestos por forma, color y espacio en la calle, no se le va una, es vivo el cabrón.

Luego va montando puesto a puesto, mientras sus dos chalanes se reparten la labor, uno de ir por más tubos y el otro de ir montando esos nuevos tubos en el sentido contrario del que va armando Armando, así a eso de las 8 de la mañana, se encuentran en el centro de la calle y para cuando eso sucede, saben que han terminado su labor… del día, porque más o menos a las 6 de la tarde, empieza de nuevo, pero ahora en sentido inverso, van desarmando los tubos, según se van levantando los vendedores, hay que acomodarlos de nuevo para que no se confundan y le vayan a poner los tubos de uno, al otro, porque eso es molesto, le apuesto a que le ha pasado.

Así me aventé un día, sólo mirando, al segundo día, estuve listo para hacer preguntas, así que dejé que terminaran y fui con ellos.

-Qué tranza mi Armando ¿Ya a descansar?

-No mai, qué descansar ni qué la chingada, ahorita voy para Caridad, a chingarme un Pozole con “La Güerita” y luego a montar mi puesto.

-¡A chingá! ¿Además de poner puestos, vendes?

-Sí rey, es la de’ay ya sabes que la cosa esta cabrito, mejor tener una entrada segura.

-Qué pasó mi Armando, cómo que una entrada segura, bueno, mientras no sea por el sótano, no hay pedo.

-Ya viste mi Loret De Mola Región cuatro, ya me andas albureando, canijo.

-No se crea mi carnal, y bueno ¿Qué vendes allá en Caridad?

-Lo que se pueda mijo, ahorita estoy moviendo reloj, de ese Chino de a diez varos.

-Suave ¿Y qué tal la venta?

-Jodidona pero entre los puestos y los relojes, va dando pa’ la papa.

-Oye carnal y neta neta, ¿A poco no te ha tentado el diablo?

-No te entiendo, rey.

-Sí carnal, que si no te han ofrecido “otra chamba” que pague más, que sea menos putiza.

-¡Ah! Sí carnal, varias veces, porque la maña sabe que soy del barrio, sabe que conozco raza y cree que acá, pero nel, yo por la derecha mijo.

-Chido, es que mucha gente de afuera, tiene la impresión de que la banda de tepis, es pura maña, yo tengo la teoría de que nel, que son los menos, pero ya sabes, a la gente se le va más en hablar que en otra cosa.

-Simón hijo, te voy a decir la neta, estos dos pendejos (señala a sus dos chalanes) igualito que yo, gente de chamba, gente honrada y que no se mete con la mafia, teníamos un valecito, que era re chispa, te cagabas de risa con ese güey, nomás que a ese carnal, sí le gustó la vida fácil, así en cosa de un año, ya traía su moto, un cuete, un putero de dinero y ya se sentía aquél, pero le dieron chicharrón en Peralvillo, dicen que se la debía a un maje, porque le bajó la vieja y ps le rompieron su madre.

-Gacho, rey.

-Cinta carnal, así es su vida, a penas están ganando como para disfrutar, y se los lleva la chingada.

-¿Eso es muy común por éstos rumbos?

-Ni tanto, por ejemplo, de mi banda de chavitos, de esos que crecimos juntos aquí; entre los puestos, anduvimos de gritones, íbamos a ver a las gardenias al Maracaná, tragábamos como 9 pendejos con cinco pesos de chitos y un huevo cocido, de esa bandita, nomás un carnal se desmadró, los demás, chambeamos bien, aquí y allá, vendiendo esto o l’otro, pero siempre por la diestra mijo, y mira, yo felipe y con tenis ¿No?

-Claro carnal, es mejor así, si me lo permites, voy a publicar ésta entrevista en internet, quiero que la banda de fuera, sepa que en Tepito, se puede encontrar 9 Armandos, por cada maña, que más raza es la que se rompe el lomo que la que anda de ojete ¿Qué dices?

-Sí mijo, sin pedos, por mí que se enteren, a ver si así levanta la venta, que vengan a ver cómo trabajamos los que trabajamos y que se acerquen sin miedo, la banda de tepis es culera, si te portas culero con ella, si no, es la pura ley.

-Que si no, carnal ¿Algo más que quieras decir antes de terminar?

-Que fifi-fififi jajajajá.

Y como pueden ver mis carnales, así es la gran mayoría de los puesteros, lo puede uno adivinar cuando ve su chamba, es una madriza que no cualquier lomo aguanta, se los juro, ya el simple hecho de levantarte a las 5 de la mañana, dice mucho de ti ¿A poco no?

La próxima semana, el reportaje se enfocará en la comida del barrio, vamos a dar un rápido recorrido por las migas, el pozole, los tacos, las gorditas y puede que alguna que otra pulquería, toda la cocina gourmet del barrio, para que cuando vengan, se den su vuelta y salgan con chicas panzotas, haré de cuenta que no conocen nada y les daré los mejores tip’s para que vengan un domingo a comer al barrio, por lo pronto cuídense mucho, estén donde estén y nos leemos en la próxima.

El Reporñero.

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